
Siempre se ha dicho que para exigir, se debe cumplir. Esa es una verdad innegable. Cómo pedir si no sabemos dar. Entonces, cómo explica la UASD su reclamo de más fondos al gobierno para mejorar la calidad educativa cuando permite que en ella exista un ¿estudiante? por 20 años sin haber concluido una carrera y que ese mismo individuo compita en unas elecciones para representar ese sector. Es una vergüenza que Ambiorix Rosario sea ahora y por tres años el delegado de los estudiantes uasdianos.
Si una persona, con ese tiempo cursando una carrera, no la ha concluido y la universidad no tiene mecanismos para impedir que compita en este tipo de contienda o tan simple como para establecer normas que regulen su permanencia en el recinto, sencillamente su sistema no sirve, no funciona. Tan simple como. Entonces, la UASD o debe revisarse o no tiene razón de existir.
Creo que la sociedad, así como aporta sus recursos para permitir la existencia de la UASD, así mismo tiene derecho a reclamarle a la academia profesionales y representantes de calidad. O que ejemplo le vamos a dar a nuestros jóvenes con vergüenzas como la que acaba de ocurrir. Eso es algo sencillamente inamisible y humillante.
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