Inoperancia? No sé.
“Allante” y movimiento? No se debe descartar.
Trátese de lo que se trate la respuesta al caso Figueroa Agosto, las autoridades dominicanas no están solas en ella; se les ha sumado el Gobierno de Estados Unidos, incluido su estado libre asociado, Puerto Rico.
Así el jefe de la Policía, Rafael Guillermo Guzmán Fermín, encuentra contrapartida en su más reciente misión mediática de protagonizar un
dime y te diré con el hombre que llamó por teléfono a un programa radial de la Z-101 y que dice ser el narcotraficante fugitivo José Figueroa Agosto.
Sí. El superintendente de Policía de Puerto Rico, tocayo de nombre y apellido del fugitivo –se llama José Figueroa Sancha-, vino al país a lanzar un ultimatun a su compatriota. Que
sus días están contados, dice él.
Lo primero es que ya en 2004, cuando atraparon al narco Quirino Ernesto Paulino Castillo, con participación de la superpoderosa DEA, ya Junior Cápsula, (como lo conocen en Puerto Rico) tenía cinco años haciendo de las suyas en este país y nunca se vio un interés en proporción.
Pese a que se dice que tiene un puesto VIP en el club de ¨los más buscados¨, la intervención de los organismos estadounidenses lució muy tímida hasta hace casi un mes, cuando la comisión investigadora del caso, y conexos, lanzó una campaña que paga una recompensa de cinco millones de pesos por información sobre el capo. La DEA y otras agencias coauspician los anuncios.
Pero fue el fin de semana cuando el procurador de Estados Unidos,
Eric Holder, aseguró en Brasil que su gobierno trabajará junto al domincano para atrapar a quien vivió tranquilo en el país por 10 años.
Estos nuevos movimientos se han dado muy próximos al discurso en el que el presidente Leonel Fernández aseguró que
nadie se burlará de las autoridades.
Lo más extraño del caso es que se dice que Figueroa Agosto se escapó de una cárcel puertorriqueña de máxima seguridad, donde cumplía una condena a 209 años. Peor todavía: No tuvo que darle un golpe en la nuca a ningún custodia. Simplemente, cuentan, falsificó una orden de libertad.
¿Será posible imaginarse a Rolando Florián Félix, quien en vida pagaba condena a sólo a 20 años en recintos dominicanos, saliendo dizque con una orden falsificada? Acaso un preso tan famoso podría resultar confundido con algún otro infeliz?
O estamos ante una completa inoperancia globalizada o ante un episodio de “allante” y movimiento bilateral, una cooperación con propósitos no confesos.
O será que, de repente, algo cambió y ya sí lo van a atrapar?
Comentarios (1)
Las declaraciones de los funcionarios de los Estados Unidos refuercen la teoria de que: NUNCA ha caido un grande de la drogas de nacionalidad NorteAmericana.
Quizas aparezca nuestra dominicana Sobeida pero no viva.