Cada año la temporada ciclónica destapa la intensidad con que se multiplica la pobreza en el país.
Es una realidad, nunca ha dejado de existir, sin embargo, el arduo trabajo gubernamental por sacar adelante a Haití y el afán de las autoridades por encontrar a “Sobeida”, opaca las gestiones que se deben estar realizando para que ese problema no siga así.
Lo cierto es que entre el vaivén de las cosas, ya la temporada ciclónica se encuentra aquí y una vez más nos tocará vislumbrar los acostumbrados colapsos de puentes, comunidades incomunicadas, familias refugiadas y cientos de viviendas afectadas.
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