A veces, la garganta se me traba y no puedo decirte lo que eres para mí.
Gracias a tus consejos, que en un tiempo rechacé...son los que formaron mi carácter y me hace sentir orgullosa de quién soy.
Si no caigo de bruces en tus brazos, es porque rechazo la idea, de que algún día, tu cuerpo no estará a mi lado...
Los errores que he cometido y que nunca he querido darte los créditos por haberme advertido...es por vergüenza.
Te amo, te admiro tanto....gracias madre, por amarme, por cuidarme, por querer a mis hijos....
Elsa Báez, estudiante
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)