Secundando el editorial de este diario en el día de ayer, es alarmante que personas con incalculable grado de ignorancia y vandalismo quemaran como una simple hojarasca los predios de bambú que desde 1988 había sembrado el doctor Yien Tieh Hsieh en Haina, a pesar de las denuncias que emitiera este matutino al respecto.
Aunque nada recupera esta pérdida significativa que desencaja lágrimas abstractas del medio ambiente, es de esperar que a partir de lo que se pudo evitar, se adopten las medidas pertinentes para impedir similares desgracias y que la solución no quede en las cenizas de las llamaradas.
Eilyn Segura, periodista
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)