Yo sé que en varias ocasiones cuestionamos a Dios por los desastres que conmueven al mundo.
También sé que nuestra fe desfallece al ver esos niños y mujeres sin esperanza al perderlo todo, y podemos llegar a sacar terminaciones erróneas.
Sin embargo, creo que el Señor es Todopoderoso y compasivo y que aunque no podamos entender los designios de la divinidad, yo sé que todo obra para bien, pues todavía el mundo tiene amor.
La sensibilidad del ser humano se ha puesto de manifiesto en el hermano país de Haití.
Carol Martínez, periodista
Comentarios (0)