Para deshacerse de animales, manos criminales e inescrupulosas los someten a las más viles torturas que bien merecen una condena similar a la que se le atribuye a quien maltrata a un ser humano.
Los golpean, los dejan días amarrados a pleno sol y sereno o no les dan de comer. Muchos olvidan que ellos son seres vivos que sienten y padecen.
Leí que Salud Pública desarrolla una jornada de vacunación antirrábica a perros y gatos. Me parece muy bien, pero esas son atenciones pasajeras.
Deben ocuparse en recoger a esos animales vagabundos, que pasan hambre y sufren el desprecio y la maldad de algunos.
Felivia Mejía, periodista
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)