Aunque no tengas fuerzas, porque eso te hará crecer, ora por aquellas personas que no oran, por aquellas que no creen, por esas que están enfermas, por aquellas que tienen hambre, por esos niños que mueren cada día, por esos padres sin hijos, por esos hijos sin padres.
Siempre ora, porque la oración te hace fuerte, te acerca más al amor, a la paciencia, al entendimiento, porque orar conecta con la divinidad de nuestro señor Jesús, porque aunque no creas que Él existe, siempre estará ahí, para cuando decidas hablar, porque por medio de la oración te comunicas contigo mismo. Siempre ora, por tu país.
Carol Martínez, periodista
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)