Cuando suban a una guagua de la Omsa, les recomiendo una libreta para que hagan apuntes y no se olviden de las cosas que dicen y pasan en la calle. No se asombre cuando desde la “cocina” oiga a alguien hablar de Figueroa y Sobeida con más conocimiento del paradero de ambos que la propia DNCD; pero no se asuste al oír toda una tesis acabada de investigación criminal en torno al triple asesinato en La Francesa.
Tampoco se caiga para atrás en medio del lío que se arma con frecuencia, sobre todo cuando agarren con “la mano en la masa” a un frustrado carterista, y un exaltado pasajero desnude su “crujía”: “A mí no me saca ni un cinco, porque lo único redondo que tenía en los bolsillos eran los diez pesos del pasaje”.
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