Un esfuerzo loable realiza el Ministerio de Cultura para montar la Feria Internacional del Libro. Ello obliga a la población, sobre todo estudiantil, a asistir masivamente.
El ministro José Rafael Lantigua debe promover un levantamiento que determine algunos porcentajes para estudiarlos.
Y conocer quiénes, a estas alturas, asisten como recreación, por escaparse de la rutina, o por amor a la lectura, entre otras razones.
Pero lo más importante, para beneficio del acervo cultural del pueblo, es --por lo que se observa en todo el discurrir del evento– que la gente, poco a poco, se va concienciando respecto a la lectura. Ojalá que especialmente nuestros jóvenes, pasen a ser buenos "devoradores" de libros.
¡Es lo que esperamos!
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