Cada año llega la sequía. Sus niveles son cada vez más elevados, como consecuencia del daño que propician hombres y mujeres a la naturaleza.
Desgraciadamente, tenemos que pagarlo, más tarde que temprano.
Hoy, nuevamente se pronostican elevados índices de escasez de agua, y es el momento en el que debemos pensar en la gravedad de…“cuando los ríos se hayan convertido en piedra”.
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