Haití siempre ha caminado entre sus muertos. Su desgracia es histórica: se remonta mucho antes de que surgiera como nación, en 1804, cuando sus esclavos se proclamaron libres e independientes.
Pero su destino ha sido marcado por el caos y la barbarie. Los pesares de hoy hay que verlos con optimismo (¡jamás con pesimismo!), para que Haití se levante de sus ruinas y construya un futuro más digno.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)