En la víspera de la tradicional cena navideña trazo mis palabras para extender mis felicitaciones a cada hogar dominicano y a la vez instarles a tener un acercamiento con el verdadero motivo de esta temporada de festejos, nostalgias y actividades complejas.
El sentido real de la Navidad estriba en Jesús, aquel que nació para darnos salvación y perdón como el mayor regalo que como seres humanos podemos atesorar.
Su palabra declara: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz, y abre la puerta, yo entraré y cenaré con él. Ábrele la puerta de tu corazón”.
Eilyn Segura, periodista
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