Caminan por las calles y comparten con la gente sin ningún complejo ni remordimientos, usan y abusan de la libertad, se aprovechan de su opulencia y restriegan que el dinero es el amo que mueve el mundo.
Con un buen reloj en la muñeca, trapos caros, un vehículo de lujo y dinero en los bolsillos para gastar sin temor. Simulan una bonanza extrema y muestran una falsa realidad. ¡Pobres de espíritu!| < Anterior | Siguiente > |
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