Más allá de Azua, hasta Oviedo, Baoruco, Pedernales, el Sur sigue abandonado de la atención gubernamental.
Por allí pasan los políticos y presidentes acaso a la caza de votos, o si ocurre una catástrofe natural.
La pérdida de siembras bajo el lago Enriquillo, la falta de incentivos agrícolas y de otros empleos está volcando a sus moradores a cortar los bosques secos para hacer leña y apenas comer.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)