Niños harapientos, mendigos por doquier, constantes interrupciones eléctricas; calles y avenidas llenas de cráteres y grandes zanjas, basura que "arropan" a la capital, crisis de agua potable, corrupción, delincuencia; niños sin los alimentos básicos; un ineficiente sistema educacional...¡Y para colmo de males!, fraude en las Pruebas Nacionales. Es la realidad del país en pleno siglo XXI. ¿Y así avanzamos?
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