Debería escribir para los padres, a quienes admiro, respeto y felicito en su día ayer, pero me referiré a los hondureños. Ellos atraviesan una crisis política y social que repercute en toda la región.
Hay que defender la vuelta de Zelaya al poder. No por él, no por su gobierno, sino por el sistema democrático, el respeto a las leyes, a los derechos y a la Constitución. Por ellos.
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