La lectura de buenas obras ha sido desde tiempos inmemoriales una fuente ideal para el conocimiento y la cultura, y aun en la era acelerada de la Internet y los medios digitales, el hábito de leer es una herramienta que mantiene su vigencia.
Históricamente, la lectura selecta y bien escogida ha estado íntimamente asociada a los niveles educativos y culturales que se pueden obtener en una determinada sociedad.
Por tales razones, que son incluso reconocidas hasta por fanáticos del llamado mundo virtual, la lectura tiene que ser permanentemente promovida, como acaban de hacer un grupo de jóvenes dominicanos al implantar un nuevo récord Guinness.
Carlos Reyes, Randolfo Jiménez Pérez, Martha Esther Madera Báez, Cristhian Rodríguez Morrobel y José Manuel Bueno Grullón completaron una proeza de lectura que ha recibido la acreditación de Guinness.
En medio del entusiasmo por alcanzar ese importante reconocimiento, y tras completar 300 horas de lectura continuas de las obras del profesor Juan Bosch, los jóvenes decidieron continuar para sobrepasar la meta que se habían trazado originalmente.
Se trata de un ejemplo de perseverancia, de rectitud y de apego fiel a un método provechoso como la lectura, que debe ser emulado por las nuevas generaciones dominicanas, sometidas por diferentes vías a predicamentos no siempre sanos y orientadores.
La selección de las obras de Bosch, uno de los intelectuales y literatos de mayor renombre y un político que se distinguió por su integridad personal, fue también un gran acierto, como un reconocimiento a la trayectoria de este gran dominicano.
Con este exitoso ejercicio de lectura, los jóvenes participantes contribuyen a afianzar el concepto de que uno de los factores clave para tomar buenas decisiones es estar bien informado.
Hay que felicitar al Ministerio de la Juventud por haber auspiciado este evento, con el cual se fomenta el acervo cultural y el poder de conocimiento que provee la palabra escrita.
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