Los partidos y sus dirigentes son los más llamados a apoyar la Ley de Partidos, por proyectarse como un instrumento efectivo para modernizar y regular, bajo normativas éticas y de disciplina organizacional, el ejercicio político en la República Dominicana.
Aunque como entidades individuales tendrán siempre la entera libertad de actuar conforme a sus particulares criterios y objetivos, ya es hora de que cumplan con las expectativas del electorado que les da respaldo para elegir sus autoridades.
Por ejemplo, los partidos tienen la obligación de rendir cuenta sobre el uso de los fondos del Estado que reciben para sus campañas, pero no siempre cumplen cabalmente con esa disposición.
Otro aspecto importante para la transparencia y la credibilidad, es informar todas las fuentes de financiamiento, sin importar el monto y la procedencia.
La Junta Central Electoral (JCE) está optimista de que por fin el postergado proyecto será aprobado en breve plazo para que rija en las próximas elecciones. Los propios partidos serán a la postre los mayores beneficiarios ante sus seguidores y el país en general.
Rescate patrimonial
Luego de años de incuria y de proyectos fallidos de rescate patrimonial, parece que por fin se está en vías de llevarse a cabo un bien articulado programa para lograr una revalorización del Centro Histórico de Santiago.
Cambios estructurales y la destrucción de edificaciones antiguas han sido durante décadas una amenaza constante a ese invaluable patrimonio nacional.
El acuerdo suscrito por el Ministerio de Cultura, el Arzobispo de Santiago, Ramón Benito de la Rosa y Carpio, y el síndico Gilberto Serulle es un paso importante para detener el crimen que se ha venido cometiendo. Las autoridades están obligadas a defender estos símbolos y a fomentar su aprecio en la población.
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