Inmersos en sus urgencias, conflictos y necesidades internas, nada desdeñables pero que no deben conformar el universo de sus enfoques, los partidos y sus dirigentes pierden a veces de vista asuntos vitales para su proyección política.
Aunque algunas de las organizaciones políticas cuentan con comisiones especiales de seguimiento a temas relevantes, la pasión con que se asumen ciertos acontecimientos coyunturales impide apreciar el valor de datos e informaciones de mucha importancia.
Por ejemplo, ¿cuál es el grado de interés que la clase política asigna realmente a cuestiones de tanta relevancia como analizar la actual composición de la población electoral por género, edad y otros perfiles significativos?
Si estas informaciones se apreciaran en su justa medida, los partidos podrían diseñar mejores estrategias para atraerse el favor de los electores, fuera de métodos tradicionales muy desacreditados como el clientelismo y la propaganda episódica e insustancial.
Una revisión a grandes rasgos del padrón electoral para el 2012, cuando se estima en 6,484,568 los ciudadanos que estarán aptos para ejercer el voto, permite establecer que las estrategias de campaña deberán dirigirse principalmente a las mujeres y la juventud.
Otra conclusión apreciable que puede extraerse es que los candidatos a la presidencia de la República deberían poner mayor énfasis en el proselitismo que se desarrolla en el Gran Santo Domingo, Santiago y San Cristóbal.
Las cifras indican que el 70.2 por ciento de los votantes para los próximos comicios está concentrado en el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo y poblaciones de la región Norte.
Si bien la tercera parte está en el Gran Santo Domingo, el 61.2 por ciento de ese segmento está distribuido en los municipios que rodean a la capital con un millón 296,063 votantes, mientras que en el Distrito Nacional hay 821,571, para un 38.8 por ciento de ese conglomerado.
En lugar de disipar tiempo, energía y recursos en estériles refriegas intrapartidarias, las organizaciones políticas podrían fortalecer notablemente su conocimiento y vinculación con el electorado si todas estas informaciones fueran analizadas con el debido rigor.
Comentarios (0)