Aunque siempre se ha dicho, y la realidad así lo demuestra, que en este país prácticamente se vive en campaña permanente, porque la política partidaria lo permea todo, es ahora cuando el panorama electoral se perfila más claramente hacia las elecciones del 2012.
Con los candidatos presidenciales ya definidos en los dos principales partidos, el Revolucionario Dominicano (PRD) y el de la Liberación Dominicana (PLD), esa campaña entrará en una fase de mayor empuje y de confrontación de ideas y de propuestas, un proceso que debe ser dinámico y edificante.
Hipólito Mejía y Danilo Medina tienen una gran oportunidad de exponer, con claridad y argumentos convincentes, sus respectivos programas de gobierno, para competir en buena lid sin necesidad de diatribas ni ofensas personales que degradan el debate político y ensombrecen la coexistencia civilizada.
La forma en que Medina arrasó en el congreso elector celebrado ayer al obtener el 87 por ciento de los votos y la inmediata felicitación que recibió de sus contrincantes, encamina al PLD hacia la unificación total para la campaña electoral del 2012.
La presencia de los precandidatos presidenciales José Tomás Pérez, Francisco Domínguez Brito y Radhamés Segura en el comando de campaña de Danilo Medina para reconocer y respaldar su triunfo, fue un gesto de trascendencia humana que entraña equilibrio y gran madurez democrática.
Otra señal de avance democrático que augura buena participación en los próximos comicios es la unidad que ha logrado el PRD, luego de los traumáticos acontecimientos que siguieron a la consulta interna donde Mejía ganó frente a Miguel Vargas Maldonado.
Con su victoria, la historia política ofrece a Medina, por segunda vez, un escenario en que se verá enfrentado a Mejía, en lo que podría significar la continuidad en el poder del PLD o el retorno al solio presidencial del ex gobernante del PRD.
Es de esperar que en esa confrontación y en la de los demás actores políticos prevalezca el equilibrio y la razón, para que los ciudadanos puedan hacer su mejor elección con criterio y precisión.
Comentarios (0)