En el 52 aniversario de la Gesta del 14 de Junio de 1959, la ocasión es propicia para rendir tributo a los héroes de la primera expedición armada contra la sangrienta dictadura que encabezaba Rafael Leonidas Trujillo.
El homenaje no solo debe circunscribirse a una mención de efemérides, sino a un reconocimiento que cale en la conciencia nacional, para que las nuevas generaciones conozcan y aprecien la contribución de estos valientes a la causa de la libertad.
A pesar del arrojo de los expedicionarios, la operación fue un fracaso desde el punto de vista militar, pero contribuyó a impulsar las fuerzas y el movimiento que dos años después permitiría ajusticiar al tirano y poner fin al terror que durante 31 años abatió al pueblo dominicano.
En efecto, la libertad y la democracia que hoy disfrutamos se debe en gran medida al coraje y al sacrificio de estos expedicionarios que, conscientes del alto riesgo que corrían y de la desigualdad frente a las tropas de la dictadura, no vacilaron en embarcarse en una epopeya, bajo la consigna de “libre o morir”.
La letra de Vinicio Echavarría, Leandro Guzmán, Ángel Concepción y la música de Héctor Jiménez dieron forma y contenido al himno del 14 de junio, que en algunas de sus estrofas reza:
Llegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal. Y con su sangre noble encendieron la llama augusta de la libertad.
Su sacrificio que Dios bendijo, la Patria entera, glorificará como homenaje, a los valientes que allí cayeron por la libertad.
14 de junio, gloriosa gesta nacional. Tus mártires están en el alma popular.
La clase política, la sociedad civil y las nuevas generaciones tienen el compromiso de rendir tributo a estos héroes y la mejor contribución es defendiendo la libertad por la que ellos lucharon, para que no perezca la democracia y jamás retorne la opresión.
Comentarios (0)