El proyecto de restablecer un ejército en Haití, una idea esbozada por el presidente electo Michel Martelly, puede contribuir a la reorganización institucional de esa nación y a sentar las bases de un gobierno capaz de controlar la seguridad y soberanía de su territorio.
Esta fuerza, debidamente organizada, con personal bien entrenado y, sobre todo, orientado con valores morales y éticos, puede ser un valladar efectivo contra las mafias de delincuentes, contrabandistas y narcotraficantes que durante décadas han operado en Haití.
En lo que toca a la República Dominicana, un ejército haitiano dotado de tales valores puede contribuir también a una eficaz supervisión en la frontera para controlar, en coordinación con las autoridades nacionales, el tráfico de armas y hacer cumplir las regulaciones migratorias entre ambos países.
Este ha sido un punto altamente conflictivo por el constante flujo de indocumentados haitianos que logran pasar a nuestro país, entre otras circunstancias, por las deficiencias en los controles fronterizos. En muchos casos este creciente tráfico ilegal es facilitado por la corrupción en las unidades militares de ambos lados de la línea limítrofe.
Por esta gran debilidad y otras muchas que en el pasado han tenido el ejército, la policía y, en general, los cuerpos de seguridad haitianos, que han llegado incluso a complicidades con el narco y el crimen organizado, Martelly tendrá que emplearse a fondo para lograr la conformación de una unidad militar que le pueda ayudar en su gobierno a un fortalecimiento verdaderamente institucional.
El hecho de que antes de su toma de posesión Martelly haya señalado la reinstauración de una fuerza castrense como un punto básico dentro de su próxima gestión gubernativa, es una clara indicación de la importancia que le asigna a la seguridad nacional, cuya deficiencia ha sido por años una permanente fuente de trastornos.
Esa iniciativa ha sido bien recibida en la República Dominicana como un medio para la buena vecindad, y es de esperar que otras naciones contribuyan al proceso de reconstrucción de Haití.
Comentarios (0)