Con su discurso anoche a la nación, en el cual anunció que declinaba una nueva repostulación, el presidente Leonel Fernández ha despejado una incógnita que mantenía en vilo a diferentes sectores de la vida nacional.
El proyecto reeleccionista, impulsado por partidarios suyos y que tuvo su mayor expresión en un reciente acto en que se presentaron más de dos millones de firmas de apoyo, había sido motivo de controversia y muchos cuestionamientos.
Sin embargo, el Presidente dejó bien en claro que su declinación no obedece a aspectos constitucionales o legales en los que se apoyaban los críticos a su eventual reelección, sino en razones estrictamente políticas de lo que “conviene o no” al pueblo y al Partido de la Liberación Dominicana.
Recordó que con esa actitud, dirigida a evitar posibles tensiones sociales en la sociedad dominicana, replica la decisión que tomó en el 2000, al rechazar un planteamiento del ex presidente Joaquín Balaguer, quien trató de persuadirlo para que buscara un nuevo mandato.
En ese sentido, Fernández insistió que entonces como ahora, su postura fue determinada esencialmente por razones de sensatez, de institucionalidad democrática y de lo que el pueblo dominicano estaba esperando.
El Presidente dedicó una gran parte de su alocución a defender la tesis de que en su caso la reelección era factible mediante una consulta popular a través de un referendo y que, “por consiguiente, no habría nada de pecaminoso, ni de ilegítimo, ni de ilegal en encauzar una acción orientada en esa dirección”.
Al mismo tiempo, sostuvo que “tampoco habría poder alguno, sea de la naturaleza que fuere, que pudiese criticar, con justicia, lo que la propia Constitución establece como un derecho”.
Es probable que a pesar de su declinación, esta defensa siga siendo materia jurídica de debates y disquisiciones de carácter insoluble, como lo han sido hasta ahora.
Pero lo relevante es que Fernández se ha pronunciado de forma precisa y definitiva sobre un tema que generaba mucha ansiedad y especulaciones.
Comentarios (0)