La tragedia que padece Japón con miles de muertos y desaparecidos, miles de millones de dólares en pérdidas materiales y precarios servicios básicos, tras un poderoso sismo seguido de un tsunami, ha consternado a pueblos y países que han expresado su apoyo a la gran nación asiática.
En momento tan difícil, comparado con el horror que padecieron durante la Segunda Guerra Mundial, ya que existe una amenaza de contaminación radiactiva por explosiones en centrales nucleares, esta es una estimulante expresión de solidaridad en un mundo que no siempre se muestra sensible frente a la desgracia ajena.
La reacción del gobierno dominicano no se hizo esperar, y no podía ser de otra manera. Japón es una nación amiga que durante décadas ha prestado invaluable asistencia a nuestro país, mediante asesorías y la ejecución de programas en diferentes áreas.
En medio de tantas aflicciones, la sociedad japonesa ha dado un ejemplo de civismo que debería servir de lección a toda la humanidad: Con un sistema precario de agua, electricidad y falta de alimentos, miles de japoneses pacientes y silenciosos hacen colas para abastecerse de alimentos y combustibles. No ha habido intentos de saqueos, y ningún comerciante o transportista ha subido los precios, según destaca el periódico El País en su edición de este martes.
Mientras el mundo no sale aun de su estupor ante una tragedia de trastornadores repercusiones, en vista de que desplazó a Japón cuatro metros hacia el Este, movió el eje de la Tierra 6.5 pulgadas y aceleró el movimiento de rotación planetaria, ha surgido un gran debate acerca del uso futuro de plantas nucleares en Europa y América del Sur.
La alerta nuclear nipona ha llevado a la canciller de Alemania, Angela Merkel, a decretar una moratoria de tres meses en su decisión de prolongar la vida útil de 17 centrales. En Chile, un país devastado también por un terremoto, hace solo un año, se reconsidera la decisión de impulsar una central nuclear.
Es obvio, pues, que estamos ante un hecho que sobrecoge al mundo y desborda la tragedia japonesa.
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