Si hay una institución que merece apoyo y reconocimiento por su larga y meritoria trayectoria de asistencia a los discapacitados es la Asociación Dominicana de Rehabilitación, que dirige con gran vocación de servicio doña Mery Pérez de Marranzini.
A pesar de su meritoria labor, que beneficia principalmente a personas de escasos recursos económicos, esa entidad padece desde hace años serias dificultades financieras.
Con un déficit actual de 35 millones de pesos, su situación se ha agravado sensiblemente. Hay que ir en auxilio de Rehabilitación para aliviar la suerte de cientos de personas pobres que tienen impedimentos físicos.
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