El estado de insalubridad que afecta a residentes de distintos sectores de Herrera, a causa de cañadas que arrastran aguas contaminadas y basura de todo tipo, amerita la urgente intervención de las autoridades sanitarias.
La gravedad de este problema, tal como se describe de forma dramática en un reportaje publicado por este diario, no admite dejadez y mucho menos argumentaciones de falta de recursos para postergar la búsqueda de una solución definitiva. Lo que está en juego es la salud y la vida misma de muchas familias sumidas en la indefensión.
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