En la problemática social hay que actuar a tiempo para evitar males mayores, como se aconseja sabiamente en materia de salud con la medicina preventiva, más valiosa y eficaz que la curativa, que se aplica cuando ya estamos en presencia de una enfermedad, a veces avanzada o irreversible.
Decimos esto a propósito de las protestas que se han venido registrando en distintos puntos del país por las alzas de precio en el transporte y en productos de la canasta familiar, entre los que figuran arroz, habichuelas, carne, leche, plátanos, vegetales y otros productos de gran consumo en la dieta cotidiana.
Hasta ahora las autoridades no han dado explicaciones satisfactorias a esos reclamos ni adoptado medidas para contrarrestar con efectividad los casos en que se registran especulaciones de precios, algo en lo que Pro Consumidor está llamado a jugar un papel más decisivo.
Es indudable que algunos de los aumentos, principalmente en el transporte, están asociados al alto costo de los combustibles mientras en los comestibles obedecen a alzas en insumos de importación. Hay que prestar más atención a este tema y ver en qué medida se lleva alivio a la población, a través de ventas a bajos precios en plazas públicas y con un esperado aumento de salarios.
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