Las autoridades tendrán que emplearse a fondo para reforzar la lucha antidelictiva. Dada la incidencia de crímenes a finales del 2010 y los hechos sangrientos que han comenzado a registrarse en el 2011, las perspectivas son de un endurecimiento de las acciones sangrientas.
Las estadísticas son una valiosa herramienta referencial, pero en este caso los números no resultan siempre eficaces para mostrar avances en la batalla contra el crimen organizado.
Tampoco desestimar lo que se presume que es simple percepción de la gente sobre el índice criminal.
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