Al recibir ayer el Premio Nacional de Periodismo 2010, el doctor Rafael Molina Morillo hizo un pronunciamiento que se inscribe dentro de su permanente lucha, en defensa de la libertad de prensa y de expresión del pensamiento, elementos consustanciales de la democracia y del estado de derecho.
Aun en naciones como la República Dominicana, donde en términos generales se respetan ambas prerrogativas fundamentales, se impone mantener siempre una actitud de vigilancia para salir al frente ante cualquier pretexto o circunstancia que ponga en peligro el libre ejercicio periodístico.
Fue precisamente en este aspecto donde Molina Morillo puso un especial énfasis en sus palabras de agradecimiento a la premiación, al advertir que, además de disfrutar esas libertades, se impone la obligación de evitar que puedan sufrir una mengua o caída de parte de algún gobierno o poder fáctico.
Acogemos su llamado de estar atentos ante cualquier amenaza para combatir a quienes hacen de la intolerancia su “bandera y escudo” para tratar de conculcar la libertad.
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