En consonancia con esta fraternidad que inspira la Navidad, la Fundación de Militares Constitucionalistas ha tenido un gesto admirable al entregar un pergamino de perdón póstumo a los miembros de la Marina de Guerra que enfrentaron durante la Revolución de abril de 1965.
Al clamor de “unidad sin rencor”, han dado un ejemplo, 45 años después de ese acontecimiento histórico en que se reclamaba el retorno a la institucionalidad interrumpida con el derrocamiento del gobierno constitucional del profesor Juan Bosch. Como dijera el jefe de la Marina, vicealmirante Homero Lajara Solá al recibir el pergamino, este acto se produce en un momento crucial de la vida nacional, amenazada por la inversión de valores, el crimen organizado y el narcotráfico.
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