El uso de la acción directa, un recurso extremo como las protestas y las huelgas que garantiza el sistema democrático, pero siempre dentro de ciertos cauces legales y de equilibrio, es inadmisible para ventilar intereses sectoriales o grupales por vías violentas que ponen en peligro el orden y la seguridad ciudadana.
De ahí que resulte pertinente la rápida reacción de la Policía para poner fin a los desafueros protagonizados por vándalos con armas blancas que aterrorizan en Las Terrenas y choferes desaprensivos que buscan a la fuerza imponer tarifas y lograr concesiones en la zona de Bávaro.
Además de violaciones a la ley, estas acciones llevan intranquilidad a un sector sensible como el turismo que necesita apoyo y mucha estabilidad.
Comentarios (0)