Ayer dijo: “La educación no se resuelve sólo con el 4 por ciento del PIB. Antes de hablar de dinero, hay que definir una filosofía educativa que no tenemos”. Pero, señor Presidente, ¿Cuánto nos cuesta la barbarie; el irrespeto a las leyes y al otro; la delincuencia desbordada; la incapacidad para incorporar mareas de gente preparada al trabajo; la no competitividad por falta de talento diestro. Estoy seguro que el costo de todo eso es muy superior a ese 4 por ciento.
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