Uno de los males que se manifiestan en la sociedad y que se acentúan en lugar de disminuir, entre otros factores por el particularismo, es la indiferencia o insensibilidad frente al deterioro y peligro de pérdida de importantes valores históricos y culturales.
La amenaza de cierre que pesa sobre el Museo de la Fortaleza San Luis, en Santiago, debido a precariedades económicas, es un patético ejemplo de esta inexcusable dejadez. Las autoridades municipales y de Patrimonio Cultural deben intervenir para impedir que se pierda una importante memoria histórica.
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