Si es cierto, como se sostiene desde distintas fuentes extraoficiales, que Estados Unidos tiene en la mirilla a quienes facilitaron en la República Dominicana las operaciones de José Figueroa Agosto, los cómplices y allegados del capo deben estar temblando.
Aunque hasta ahora han estado protegidos por un manto de impunidad en diferentes instancias, parece que se acerca el momento en que militares, políticos y empresarios quedarán finalmente al descubierto por sus criminales connivencias.
Esta historia sobre los favores y complicidades que permitieron a Figueroa Agosto moverse a sus anchas en el país sin ser molestado durante 10 años, sino más bien celosamente protegido, no es en realidad nueva, pero hay signos de que por primera vez el círculo de inacción o dejadez podría estar cerrándose.
Es claro que Estados Unidos debe tener abundante información al respecto y que los datos disponibles comenzaron quizás a ser más precisos y detallados, luego de que el capo fuera detenido en Puerto Rico.
Para la lucha efectiva contra el narcotráfico y sus redes locales, es vital que se descubra toda la verdad de este perverso capítulo del crimen organizado y de que haya fuertes castigos.
Comentarios (0)