Las deplorables condiciones físicas en que se encuentran muchos cementerios del país, con áreas llenas de basura y tumbas cubiertas de malezas, ameritan una urgente intervención por parte de administraciones municipales, pero no para arreglos coyunturales, sino para la instauración definitiva de un funcional sistema de mantenimiento.
Se requiere también vigilancia, ya que algunos camposantos, como el de Villa Mella, son utilizados como escondrijos, donde pillos practican sus fechorías y hasta ritos satánicos. Los difuntos también tienen derecho a un entorno limpio y digno, libre de descuido y de maleantes.
Comentarios (0)