La decisión del Vaticano que ratifica a monseñor Agripino Núñez Collado en la rectoría de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) es una buena noticia no solo para esa academia, sino para la sociedad dominicana en general, a la que ha prestado eminentes servicios para garantizar la estabilidad democrática y la coexistencia pacífica.
Su vocación de servicio y sus oportunas gestiones de mediación han permitido solucionar crisis y evitar que algunos problemas sociales y políticos degeneren en conflictos mayores. Nuestros parabienes.
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