El dolor y la frustración que un crimen o un atentado produce a las víctimas, a sus familiares y el sentimiento de inseguridad que genera en la población, tiende a acrecentarse cuando el hecho no se esclarece y amenaza con quedar sumido en un manto de impunidad.
Después que una de estas desgracias afecta a una familia, en la mayoría de los casos con trastornos emocionales de difícil recuperación, solo se impone hacer justicia y esto no es posible sin una seria y exhaustiva labor conjunta de la Policía y el Ministerio Público para que los expedientes no se caigan en los tribunales.
De ahí, que resulte alentadora la declaración del jurista Ramón Antonio Veras, en la que expresa su confianza en las diligencias que con relación al atentado a su hijo, Jordi Veras, hace la fiscal de Santiago y el nuevo jefe de la Policía, mayor general José Armando Polanco Gómez.
A tres meses del fatídico hecho, es importante que haya indicios de que las investigaciones están bien encaminadas para solucionar una tentativa de crimen que vino a subrayar hasta dónde ha llegado el alcance y la peligrosidad de la violencia delictiva.
La sociedad dominicana necesita recibir señales de que el crimen organizado será enfrentado sin tregua y con firmeza.
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