El vicepresidente Rafael Alburquerque ha hecho un pedido que debiera ser no solo escuchado, sino también acogido por las autoridades de Estados Unidos, pues se trata de una cuestión de alta prioridad para combatir las complicidades de militares dominicanos en el crimen organizado.
Para estos fines es relevante que la opinión pública y el país en general conozcan, con sus nombres y apellidos, los 17 oficiales que estarían vinculados al narcotráfico. Hay que pasar de las denuncias a las sanciones ejemplarizadoras.
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