Sábado, 26 de mayo de 2012 | 12:03 am

Serio problema

Martes 24 de Agosto de 2010 Redacción
Imprimir PDF
(0 votos)
AddThis Social Bookmark Button
La inmigración haitiana, que por décadas ha estado en crecimiento sin regulaciones ni controles efectivos, es un problema cuya magnitud y repercusiones no son suficientemente conocidas, a pesar de que el tema es objeto de frecuentes debates en el país.

Uno de los inconvenientes para una apreciación, aunque sea tan sólo aproximada, es que no se disponen de estadísticas precisas y confiables, especialmente sobre la cantidad de haitianos indocumentados.

Por años se ha hablado de que en el país viven más de millón y medio de haitianos, pero la masiva presencia en algunos lugares, en forma de guetos o comunidades, da la impresión de que esa cifra es mucho mayor y que está en constante aumento.

Por ejemplo, el director general de Migración, vicealmirante Sigfrido Pared Pérez, admite que la inmigración de ilegales tuvo un notable incremento a raíz del terremoto que devastó Haití el 12 de enero pasado, aunque no se dispone de una precisión numérica.

Otra de las dificultades para disponer de un diagnóstico más acabado y tomar medidas efectivas de control es que el tema se ve frecuentemente mediatizado por el predicamento de entidades que, dentro y fuera del país, se dedican a desacreditar el tratamiento que los haitianos reciben en la República Dominicana.

Algunos entienden que, sin restar validez a la defensa de los haitianos, sobre todo en cuanto  los derechos humanos, el verdadero objetivo de esta campaña es aplicar una especie de chantaje para que el país no establezca control migratorio a los haitianos.

Por esa y otras razones, monseñor Agripino Núñez Collado, los ex cancilleres Joaquín Ricardo y Hugo Tolentino Dipp, el diputado Pelegrín Castillo y otras personalidades abogan por el establecimiento de reglas claras en la política migratoria.

La Constitución y las leyes adjetivas facultan al Estado dominicano a tomar medidas en este vital campo, sin estar sujetas a ningún poder o influencia foránea, y como parte de su independencia y derecho soberano.

Con los hermanos haitianos debemos coexistir con respeto, dignidad, espíritu solidario y sin prejuicios, pero sin renunciar a nuestros derechos como nación.

Comentarios (0)

Escribir Comentario
Blogs.ElCaribe.com.do se reserva el derecho de no publicar comentarios que contengan palabras no apropiadas y/o frases denigrantes por razones de raza, sexo, religion entre otras.
Nombre

Comentario

(Número máximo de caracteres permitidos: 500)
Le restan caracteres.
Enviar comentario
 

ARCHIVO | EDITORIAL EL CARIBE

► 2011 (290) 2010 (405) ► 2009 (136)

ULTIMAS COMENTADAS

Buscar solución | teo dominguez ha comentado: "la solucion es votar por hipol..."
Margarita Cedeño | teo dominguez ha comentado: "dejalos tranquilos, que el sum..."
Claraboyas | juan carlos lorenzo ha comentado: "Me encanto esta sección todas..."
Muerte de las Mirabal motivó el fin del terror | SILVIA GABRIELA MIRABAL ha comentado: "EL SABER DEL VIL ASESINATO D..."
De bienales e instalaciones | el mismo del otro dia ha comentado: "estoy completamente de acuerdo..."
¿Cuál revolución democrática? | teo dominguez ha comentado: "te sacaste la lotto, pues en m..."
Inseguridad | Angel Romero ha comentado: "Extendiendo el tema de la inse..."
Un código de bárbaros | Oliver Brito ha comentado: "Los siete años de vigencia de..."
Carta a Sonia Pierre | Viterbo De Los Santos ha comentado: "Excelente!..."
Un código de bárbaros | Mario Pérez ha comentado: "Es importante y urgente que de..."
inicio/Portada/Editorial/El_Editorial/Serio_problema