Esta semana nos dejó una mujer de esas que saben demostrar que siempre se puede y que no hay límites cuando los propósitos están de por medio.
Ella, toda una vida como maestra, descubrió que llevaba dentro un alto sentido del humor que supo canalizar cuando la coyuntura lo permitió.
Desde entonces Estela Cuesta pasó de ser la profesora de unas cuantas generaciones para convertirse en parte de todos nosotros. Sus condiciones humanas son pues bien conocidas y las mejores expresiones de ellas son el fruto que deja: Tomás Troncoso Cuesta, un miembro del equipo de CDN televisión, y Manuel Troncoso Cuesta.
A ellos y a toda la familia, la solidaridad ante una pérdida irreparable.
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