Es cotidiano que cuando una persona pública comete un error se lo atribuya a los medios de comunicación, sobre la base de que sus juicios fueron tergiversados.
Cuando un funcionario es detectado en una práctica dudosa, entonces recurre al argumento de que es víctima de una “campaña mediática”.
Pocas personas asumen sus errores, sobre todo si se trata de políticos. Ahora vemos otros sectores que siguen el mismo camino, en circunstancia muy diferente. Sobeida Félix Morel es la fuente a través de la cual se pretende juzgar el desempeño de los medios. Y se afirma, que son los responsables de promover antivalores, de convertir en espectáculo y sobredimensionar todo cuanto ocurre en relación a una acusada de asociación criminal con José Figueroa Agosto, señalado como el principal responsable de una red delictiva.
El caso no deja de ser interesante, porque sin proponérselo, quienes así piensan están pretendiendo concluir que los medios de comunicación fabrican situaciones. En sus orígenes, la prensa amarillista llegó a esos niveles. Pero esa es otra historia.
La multiplicación y desarrollo de los medios de comunicación hace imposible fabricar determinados hechos, pero no hay duda de que algunos pueden ser sobredimensionados por los medios, lo que no deja de ser un riesgo para quienes intervienen en la búsqueda y divulgación de noticias.
Los medios responsables tratan de sujetarse a la realidad, pero no está bajo su control que los hechos sean tan extraordinarios e incluso espectaculares que algunos de los agentes envueltos adelanten que personas de “saco y corbata” temblarán cuando se conozcan ciertos detalles vinculados a esos hechos.
También determinados funcionarios contribuyen a estimular el morbo popular cuando obstruyen el libre acceso de los medios, cuando montan una aparatosidad o proclaman que no “habrá vacas sagradas” a la hora de establecer responsabilidades.
Las preocupaciones que animan a muchos respecto a la actitud de algunos ciudadanos frente a personas en conflicto con la ley, son compartidas por este diario, y tienen que ser motivos de reflexión. ¿Qué pasa en la sociedad dominicana?
Ese es un problema de todos. No es la culpa de los medios de comunicación.
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