La lucha contra las drogas, el narcotráfico internacional y el lavado de activos no admite tregua alguna, por lo que requiere, a nivel global, de esfuerzos renovados por parte de naciones y de organismos especializados en el combate del terrible flagelo.
De ahí la importancia de que ese crucial tema haya sido abordado por los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de República Dominicana, Leonel Fernández, durante el encuentro que sostuvieron ayer en la Casa Blanca, en Washington.
Como frecuentemente se exige que Estados Unidos refuerce las medidas para impedir la entrada de drogas a través de sus fronteras, es importante que Obama haya dicho que su país debe cumplir con tal tarea, al tiempo que cierra el paso de armas y a las fuentes de financiación para los narcotraficantes.
Del encuentro de ambos líderes, en el Depacho Oval, salió otro compromiso de mucha trascendencia, ya que Obama dijo que dará todo el respaldo necesario para impulsar la Iniciativa de Seguridad para la Cuenca del Caribe, que promueve su gobierno.
El presidente Fernández aprovechó el escenario para proponer que República Dominicana sea la sede de un encuentro regional en el que México, Colombia, Venezuela, Bolivia, Perú y los países del Caribe y Centroamérica adopten un esquema multiregional de combate al narcotráfico.
Otro aspecto importante subrayado por Obama fue la afirmación de que su administración hace esfuerzos por aplicar políticas que dismininuyan la demanda de drogas y la adopción de medidas para endurecer las penas a quienes incurren en el lavado de activos.
Esta modalidad, utilizada por el narco para legitimar capitales e inversiones, exige una vigilancia especial y castigos severos, en vista de que se encubre bajo diversos métodos, tal como ha quedado al descubierto en nuestro país con casos vinculados a capos.
Del encuentro merece también destacarse el reconocimiento que Obama hizo a Fernández por la mediación efectiva en el conflicto de Honduras y su liderazgo en la respuesta rápida y humanitaria al pueblo haitiano, a raíz del devastador terremoto del 12 de enero.
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