Cada vez que un ciudadano pierde la vida a causa de un manejo temerario e irresponsable resurge el viejo y hasta ahora no resuelto debate acerca de la necesidad de endurecer las penas a quienes provocan estas muertes.
Son muchas las personas que han perecido o quedado con serias discapacidades a consecuencia de un accidente de tránsito en que en la mayoría de los casos ha estado de por medio un exceso o un descuido que pudo haberse evitado.
Algunos conductores que andan como bólidos y que no respetan semáforos ni señales de tránsito de ningún tipo, añaden a su desaprensiva actuación otro elemento no menos vituperable y hasta criminal: abandonan a las víctimas después de atropellarlas.
La más reciente víctima en tales circunstancias fue Rosa Elena Pérez de la Cruz, filósofa dominicana que descolló en el exterior como catedrática de la Universidad Nacional de México (UNAM) y que había viajado al país para recopilar datos en el Archivo General de la Nación.
Ella había escrito un primer libro titulado “El pensamiento ético de Andrés Avelino” y, según informaron sus parientes, en el archivo reunía más detalles acerca del pensamiento, la trayectoria y la obra de su colega dominicano.
Rosa Elena, de 60 años, tenía como rutina de ejercicio salir a caminar puntualmente a las 6:00 de la mañana y después de varios días en que sus parientes ignoraban su paradero, fueron estremecidos por la noticia de que había muerto atropellada por una yipeta en la avenida 27 de Febrero con Privada.
La desesperación de la familia Pérez aumentó durante varios días y se trocó en un dolor profundo cuando encontraron sus restos en la morgue de Patología Forense, luego de que en el hospital Darío Contreras le informaran que habían atendido a una paciente con sus características físicas.
El salvaje que la embistió con su vehículo se dio de inmediato a la fuga, en una acción de incalificable insensibilidad humana, mientras la filósofa se desangraba en el pavimento.
Las autoridades están en la obligación de localizar al responsable de este hecho para que reciba todo el peso de la ley.
Comentarios (5)
La ultima palabra la tienen las autoridades y el pueblo debe decidir con su VOTO.
1 2