El enfrentamiento protagonizado ayer en la Zona Colonial entre participantes en una marcha, con motivo del Día Mundial contra las Drogas, constituyó un deprimente espectáculo, en una ocasión en que debió prevalecer la unidad entre entidades locales dedicadas a rehabilitar adictos.
Para muchos resulta inconcebible que una vieja disputa por el nombre de una organizaci haya desencadenado, luego de agrias discusiones, una reyerta a empujones, trompadas, pedradas, palos, garrotazos y ladrillazos.
Hogares Crea tiene décadas de meritorio servicio en el país, en una labor que se ha empeñado en sostener más allá de sus recursos materiales, porque ha venido arrastrando serias precariedades económicas.
En este sentido, no se entiende cómo a estas alturas el nombre que le ha identificado pueda ser todavía objeto de enconado cuestionamiento, al punto que dé lugar al uso salvaje de la violencia y a episodios tan vergonzosos como los escenificados.
Sin embargo, el objetivo de este comentario no es intervenir en un diferendo de este tipo, que debe resolverse de otra forma, sino llamar a la cordura y a la sensatez a instituciones participantes en una noble cruzada en que debe prevalecer la unidad de propósitos.
Ojalá que estas diferencias sean definitivamente zanjadas y que jamás vuelva a repetirse un espectáculo tan deslucido.
Comentarios (1)