La cumbre mundial sobre el futuro de Haití, que se inicia el 2 de junio próximo en Punta Cana, ha despertado grandes expectativas por la posibilidad de que consolide el gran esfuerzo internacional emprendido para lograr la rehabilitación integral de la hermana nación.
El nombre escogido para esta cita histórica, “Haití: solidaridad más allá de la crisis”, no parece fortuito sino deliberadamente escogido para subrayar que la asistencia a Haití trascienda en magnitud y tiempo las necesidades humanitarias impuestas por el terremoto del 12 de enero pasado.
En otras palabras y más claramente, que además de reconstruir viviendas y la infraestructura productiva, los haitianos necesitarán un soporte y acompañamiento vigoroso para sentar las bases propias como nación que debe llegar a ser viable y autogobernable.
Empero, aun dentro de sus frágiles instituciones y sin desconocer la conveniencia de esa supervisión para evitar desviaciones, las autoridades haitianas y entidades privadas de diversos sectores no deben ser marginadas de ese proceso.
Quizás por eso el presidente Leonel Fernández, que será el anfitrión de la Cumbre, acaba de declarar que el gobierno de Haití y la comisión interina de desembolso de los fondos económicos generados tras el terremoto tendrán la responsabilidad de dar seguimiento a los compromisos y a la ejecución de los convenios.
Eso no significa, en modo alguno, que la República Dominicana se desentenderá de la situación haitiana tan pronto concluya la cita, ya que el propio Fernández ha adelantado que el país está dispuesto a colaborar con el gobierno haitiano para de alguna manera monitorear los acuerdos.
El hecho de que 54 países y 35 organismos internacionales hayan confirmado su participación en la Cumbre permite augurar buenas perspectivas de que los compromisos de asistencia económica serán relevantes para impactar positivamente la calidad de vida y el desarrollo productivo de Haití, más allá de la crisis actual.
Haití y su pueblo tienen derecho a una oportunidad para reconstruir sus malogradas instituciones y fortalecer su aún endeble sistema democrático.
Comentarios (1)
Esperemos que a la vuelta de 5 años se este hablando, observando y celebrando la aparicion de fuertes señales de un "Nuevo Haiti".