A49 años de la caída de la tiranía trujillista, los intentos de recrear con mentiras y distorsiones algunos de sus nefastos capítulos, sólo han contribuido a subrayar el carácter inhumano y sanguinario de una de las dictaduras más crueles de América Latina.
La publicación de algunos libros, principalmente el de Angelita Trujillo, hija de Rafael Leonidas Trujillo, han desatado toda una polémica en la que han salido a relucir nuevos testimonios sobre el horror que caracterizó su régimen unipersonal y autoritario.
Sobrevivientes de las torturas y de las persecuciones a que Trujillo y sus secuaces sometían a cuantos osaban criticarlo o contrariar sus designios dictatoriales, han narrado con dramatismo y precisión la forma criminal y despiadada con que actuaban sus esbirros.
Intelectuales e historiadores de la talla de Roberto Cassá, Bernardo Vega, Antinoe Fiallo, Emilio Cordero Michel y Miguel Guerrero han refrescado la memoria histórica de la dictadura para edificación de las nuevas generaciones.
Como contribución a ese objetivo y para contrarrestar a algunos pocos apologistas, que aun se atreven a añorar la dictadura por asociarla equivocadamente a orden y seguridad, El Caribe publica en esta edición una entrega especial con trabajos que ofrecen una amplia panorámica sobre 31 años de vejaciones, torturas, persecuciones y asesinatos.
En este nuevo aniversario del 30 de mayo, el país rinde tributo a Antonio Imbert Barrera, único sobreviviente del magnicidio y a los demás héroes que ofrendaron sus vidas para que los dominicanos recuperaran la libertad y se libraran del terror del trujillato.
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