El sentimiento de inseguridad en la ciudadanía se incrementa cada vez que se producen hechos sangrientos, como la matanza que la semana pasada estremeció el corazón urbano de Santo Domingo.
La gente no sólo reacciona con temor cuando le toca de cerca una situación trágica. También tiende a hacer, de forma instintiva, una proyección de inquietud sobre la integridad propia y de los suyos y toma medidas adicionales de protección cuando tiene noticias de un suceso grave.
Esto se aplica, sobre todo cuando se trata de hechos registrados en lugares públicos y concurridos, donde cualquier parroquiano puede encontrarse circunstancialmente en un momento dado.
Con frecuencia ocurre que personas ajenas por completo al desarrollo de un asalto a mano armada o un asesinato, pierden la vida al ser víctimas del fuego cruzado de un tiroteo, porque ya los delincuentes actúan a plena luz del día en cualquier zona de nuestros centros urbanos.
Por eso, hechos criminales como el asesinato del propietario del restaurante La Francesa, Rubén Soto, que constituyen un reto para las autoridades, tienen que ser esclarecidos y llevados hasta las últimas consecuencias.
Este asesinato ha causado consternación en la sociedad, principalmente en la comunidad cubana radicada en el país, donde gozaba de mucho aprecio y respeto, como ha señalado el periodista Mario Rivadulla, quien ponunció el panegírico en las exequias.
El uso de sicarios o pistoleros a sueldo para la comisión de crímenes se ha convertido en una preocupante realidad en la vida nacional y cada vez son más frecuentes los hechos vinculados a esta monstruosa modalidad delictiva.
La Policía investiga a varias personas, pero hasta ahora no ha trascendido ningún detalle que permita determinar si dentro de poco se podrá llegar hasta los autores materiales e intelectuales de la muerte del empresario cubano.
Para tranquilidad de sus familiares y de la colectividad nacional, es de esperar que se haga justicia y que este horrendo crimen no quede sumido en la impunidad, como ha ocurrido con otros sucesos.
Comentarios (0)