Las lluvias de la última semana constituyen una buena nueva para miles de agricultores que las esperaban ansiosamente desde octubre pasado, sobre todo en la vertiente sur de la cordillera Central.
Las autoridades ya han dicho que los sistemas de abastecimiento de los acueductos se han recuperado de un déficit que arrastraban hace meses.
Con lluvias mejorando las condiciones para la producción agropecuaria y para llenar los acueductos, el país logra un respiro en una situación que resultaba muy difícil de enfrentar.
Lo que se puede esperar es que todos saquemos la experiencia de estos períodos secos y aprendamos a cuidar los bosques y a mantener protegidos los manantiales, porque sin ellos el agua será imposible de conservar.
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