Los dos severos golpes que en los últimos días se acaban de asestar al narcotráfico internacional y sus redes locales es un buen augurio de que se está avanzando, con firme y valiente esfuerzo, en la lucha antinarcóticos.
En realidad, hay que reconocer que ya se venían experimentando logros admitidos incluso por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés), que ha reconocido un buen nivel de colaboración de las autoridades dominicanas.
Pero es indiscutible que los dos fuertes reveses, entre los que se incluye la incautación de una fortuna de 4.6 millones de dólares en efectivo, a la que se vincula un capo que anda prófugo, demuestran la efectividad de una labor de seguimiento e inteligencia.
La estrecha participación que están teniendo los fiscales y el Ministerio Público en general junto a la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) da mayor alcance y fortaleza a este crucial combate.
El arresto en una sola jornada de 25 distribuidores de drogas y el decomiso de 100 mil pesos durante una batida realizada en 32 sectores, es otro importante logro, porque ataca el microtráfico que tanto afecta a barriadas humildes.
La incautación además de armas, drogas y utensilios utilizados en la preparación de narcóticos contribuye a contrarrestar el crimen en sus diversas modalidades de asaltos, ajustes de cuentas, secuestros y asesinatos.
Hay que esperar ahora que los tribunales realicen el papel que les corresponde, sin las demoras indefinidas y los intríngulis que casi siempre sobre pruritos y tecnicismo –y también posibles temores y amenazas– hacen que los casos de narcotráfico se diluyan en el tiempo.
Por su parte, a las autoridades corresponde cuidarse de reunir bien las pruebas, a fin de que sean sustentables para que no se alegue que están viciadas y se corra entonces el riesgo de que puedan ser desestimadas en los procesos judiciales.
La lucha contra el narcotráfico y su deletérea influencia en la sociedad dominicana no admite vacilaciones ni tregua, y ningún sector debe quedarse al margen de este serio desafío.
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